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29 DE JULIO

29 DE JULIO

Mucho trabajo de Víctor organizando la transición de "Apocalipsis". Es bastante compleja, hay que sincronizar muy bien cada momento del desarrollo del movimiento, no sólo para que tenga toda su potencia sino también para la seguridad de los actores. Víctor tiene notaciones, sobre las que va improvisando en la práctica, que es preciso comprobar y ajustar una y otra vez.

Asisten al ensayo Pelai y Javier (Anós). Pepe ha estado a primera hora poniendo a punto algunos elementos escenográficos. Con Javier y Pelai vamos comentando aspectos del funcionamiento de los elementos (con el uso que vamos dándoles) que habrá que seguir precisando con Pepe. Nos reuniremos el jueves por la tarde, después del pase que prevemos hacer a las 12.

"La bayoneta": hace tiempo que tenía aparcada esa escena, en parte por prioridades de distribución del tiempo y en parte, creo, porque no acababa de ver la resolución escénica, más allá del sentido general de la situación. Barajo varias opciones bastante diferentes. Finalmente, aprovechando la reciente decisión de usar la "pasarela" para "Anuncios", me decido por utilizarla, adosándola a la estructura. Pedro estará en la plataforma superior y Alfonso en la pasarela. Silvia, moviéndose entre los dos. Me vienen a la cabeza (¡esa formación católica!) imágenes de la Anunciación. Nos reímos pero tiene su lógica. Alfonso recibirá la herida (hágase en mí) del ángel que le "penetrará". Silvia (nos reímos también con las mil caras de su personaje) es algo así como el deseo que los une y los separa. Al final será quien acompañe al muerto al reino de las sombras, mientras Pedro se queda tumbado en la plataforma, desde donde interpretará luego "Preguntas a los muertos". Después de analizar la escena con Pedro, Alfonso y Silvia, entra en acción Víctor, que interpreta más concretamente que yo la evolución de la situación en movimiento. Queda bastante perfilada, en un registro difícil que elude el realismo tanto como lo fantasmagórico. Es una escena muy carnal y al mismo tiempo con la sensación de irrealidad de una acción demorada, de un tiempo suspendido.

Se va acabando el tiempo. Mientras Víctor se va a trabajar "Cierzo" con Silvia, enlazamos con "La putén", que también estaba aparcada hace tiempo. Aclaramos la actitud de Gema, que empieza probando un registro de seducción que sobra: queda claro que estará en proscenio, hablando directamente al público, sin ningún gesto, la emoción siempre contenida. Está más allá de las reacciones inmediatas. Le pasan muchas cosas pero en cuanto van a aflorar, como ella dice gráficamente, se las va guardando. Es un momento de extrema sencillez. Luis propone, y está bien, que se quede ahí durante "Preguntas a los muertos", que servirá también de transición escenográfica.

28 DE JULIO

28 DE JULIO

Duro retorno al implacable calor zaragozano. Por lo menos no hay guerra. Sigue el trabajo que iniciaron Víctor y Luis el viernes, sobre "Apocalipsis" y el desarrollo coreográfico posterior. Creo que será una excelente transición hacia la segunda mitad del espectáculo. Vienen también al ensayo José Luis y Guillermo para comprobar y ajustar tiempos y sensaciones. Retomamos brevemente la escena de Agustina, de la que parte todo ese desarrollo. La coreografía se estructurará en dos partes, una primera con el movimiento de las carras y las ruedas y una segunda más propiamente de danza, si se puede deci así, que Víctor empieza a definir con Silvia y las actrices. Mientras tanto, damos un buen avance a la escena de Palafox, que va cobrando forma cada vez más por la vía de la pobre compañía de cómicos ambulantes: homenaje a "El viaje a ninguna parte". Entre Luis y yo vamos dejando bastante estructurada la escena, perfilando los gags. A veces tengo que frenar un poco el lado más macarra de Luis, pero por lo demás nos ponemos de acuerdo muy fácilmente. Quedamos en organizar el tiempo del martes y el miércoles para atar un poco más todo lo que está apuntado y esbozar las escenas, ya muy pocas, que están sin tocar, con objeto de hacer un pase seguido (dejando pendiente únicamente el final) el jueves. Así podremos todos hacernos una idea más clara de la continuidad, y haremos una pequeña pausa de ensayos hasta el martes. Nos vendrá bien, aprovechando que hay razones prácticas: en agosto nos trasladamos a otro local. Gracias a la Escuela Municipal de Teatro, donde hemos estado trabajando hasta esta semana. El martes tendremos toda la escenografía montada en el nuevo espacio y enfilaremos el último tramo de ensayos.

TRES REFLEXIONES

TRES REFLEXIONES

1.- ¿Qué estamos haciendo?

Cuando me preguntan, compruebo que sólo puedo saberlo, si acaso, por exclusión: qué es lo que no estamos haciendo, a eso aún puedo, mal que bien, contestar. Se dice, y parece cierto, que cualquier artista tiende a rechazar etiquetas. Pero creo que, por fuera de la habitual megalomanía de pretender que uno hace algo único e incomparable, hay algo en la pregunta que permanece vivo y con derecho a insistir. Hay una respuesta clara y hasta con aspecto brillante, que tiene la ventaja añadida de ser verdadera: estamos trabajando, precisamente, para averiguarlo.

De acuerdo, no es suficiente, ya lo sé. Algo sé: estamos haciendo poesía (quizá, más concretamente, poesía elegíaca). Es decir, tratando de dar caza a algo que no encuentra acomodo en el lenguaje ordinario. Lo que no significa, más bien al contrario, que rehuyamos la experiencia humana común. Justamente llegar a lo común exige despojarse de lo que suelo llamar "privado". Cada persona que está en el escenario (y también los que estamos participando desde fuera) habría de extremar lo más íntimo para conectar con lo que a todos concierne. Lo de en medio, digo siempre, es lo que sobra, lo que bloquea la comunicación. Sólo con tiempo, con paciencia y por tanteo es posible aproximarse al menos a esa aspiración.

El tiempo siempre falta, la paciencia a veces flaquea y el tanteo con frecuencia desconcierta. Ahora, cuando vamos estando "nel mezzo del camin", hay aún buen número de incertidumbres en el aire. Conviene resistir la tentación de cerrarlas prematuramente. Después de muchos años en este raro oficio, sé que no podría trabajar desde un plan cerrado de antemano. No pretendo ser ejemplar, sólo sé que es lo que a mí me estimula y me permite seguir adelante. De mi experiencia extraigo la confianza, sin excesiva imprudencia, en que hay algún momento (no muy lejos del estreno) en el que lo que parecía disperso acaba por adquirir coherencia y continuidad. El riesgo de que ese resultado no aparezca siempre está ahí, pero el riesgo es un ingrediente básico del frágil equilibrio en que consiste el encanto del teatro.

2.- Autor y director

Otra reflexión de fin de semana: el hecho de que el autor del texto lleve mi nombre podía dar pie a alguna inquietud. Ya sospechaba que sin mucho fundamento, y lo compruebo: de hecho, siempre he pensado que la cuestión de "las intenciones del autor" carece por completo de sentido. Lo que hay es un texto, unas palabras puestas en un papel, y a eso me atengo: lo demás no existe hasta que hay unos seres humanos que se hagan responsables de ellas. Sea cual sea el nombre que las firme, no le pertenecen. Tampoco al director ni a los actores. Según con quién se crucen, las palabras tendrán vidas imprevistas. Eso sí, siempre he defendido maniáticamente el respeto a la literalidad del texto. Son las reglas del juego. Para disfrutar de un juego es imprescindible atenerse a unas reglas. No es ahí donde está la libertad de los jugadores. La circunstancia de haber escrito esas palabras no modifica nada esencial. Ni me incomoda ni me estimula en distinta medida que cualquier otra firma.

3.- La Historia y la historia

Desde el propio proceso de escritura me fui desentendiendo cada vez más de la documentación histórica. Ya lo dice el coro: "Tiempo sin tiempo alguno, derribo de la Historia, material de silencio". Desde el comienzo de los ensayos no hemos dedicado prácticamente ninguna atención a las circunstancias históricas que sirven de pretexto. Exactamente eso: pre-texto, algo que está, que estaba, antes del texto. Lo que nos importa para el trabajo es lo que está después del texto, la historia de un grupo de personas que trama una manera de dar cuenta de situaciones humanas ante una asamblea de espectadores. La Historia, para los historiadores, con su rigor, que es otro. No somos historiadores aficionados.

24 DE JULIO

24 DE JULIO

Ayer por la tarde, intensa reunión de trabajo con José Luis y Víctor: repasamos todos los temas musicales, en especial los que son más urgentes para la coreografía. Aún hay algunos apenas apuntados, entre los tres los concretamos en mayor o menor medida; otros hay sólo que ajustarlos a lo que ya está coreografiado; alguno se nos aclara sobre la marcha, se nos ocurren nuevas soluciones... Habíamos hablado de un tema potente para una coreografía que pensaba situar después de la escena de Agustina. Escuchando la música prevista para "Apocalipsis", vemos que un desarrollo de ese tema funcionaría perfectamente: acordamos desplazar ese momento enlazándolo con "Apocalipsis", que en definitiva adquiere más lógica en el conjunto del espectáculo. También cambiamos la idea de acumular objetos: montaremos la escena con los propios elementos escenográficos. Mejor. Casi siempre se trata de ir despojando, renunciando a ideas previas que se demuestran innecesarias. No hay que tener piedad de las ideas. Mañana (hoy) vendrá al ensayo José Luis con su Mac y con Guillermo para probar en vivo y en directo tiempos y orquestaciones.

Ya hoy, en el ensayo, dedicamos la primera parte de la mañana a preparar las coreografías para los ajustes musicales. Alguna ausencia inesperada nos hace modificar planes previstos: volvemos a profundizar en "Ciega y muerta" y "Grabando", con buenos resultados. "Cierzo": Víctor ha estado trabajando con Silvia sobre el tema del viento. Hoy probamos con el texto, que irá grabado. Lo leo en directo (lo grabaremos el lunes) y parece que funcionará. Mientras tanto, Luis trabaja con Javier la transición de "Buenos días". Cuando llegan los músicos, pruebas del coro con la música, que nos reafirma en lo que previmos en la reunión. Queda visto para sentencia. "Vienen" está bastante claro ya. "Bodas de sangre" también parece que encaja. Ya al final, una aproximación a "Apocalipsis": habrá que acabar de ajustar tiempos. De paso, empezamos a jugar con el movimiento de las carras y las ruedas en el que se basará la coreografía del falso intermedio. Bien, hemos aclarado bastantes cosas. Mañana haré novillos: necesito un poco de aire y de altura, me voy al monte. Escribo ya desde Panticosa. Mañana seguirá el trabajo con Víctor y Luis. El lunes volveré con nuevas energías.

23 DE JULIO

23 DE JULIO

Vuelvo sobre algunas cosas de ayer. Los actores, naturalmente, en un momento u otro atraviesan crisis. Ayer le tocó a Gema, que se encontraba muy perdida, en particular con la escena "Silencio". Hablamos. No tengo la solución. Hay que averiguar juntos cuál es concretamente el problema. Lamenta una sensación de disociación, que en cambio le animo a acoger y utilizar. Tal vez se esfuerza demasiado por encontrar algo perfectamente claro. Estamos en la poesía, el exceso de definición es un lastre. Hace falta valor para asumir dosis de incertidumbre, pero también hace falta cierta base de seguridad. Nos concentramos en trabajar sobre la escena. Probamos esquemas de movimiento diferentes, con la participación de Silvia e Inma. Vamos simplificando hasta encontrar una solución sencilla, aprovechando la estructura del soneto, que funciona. Finalmente se trata de tener una precisión formal que permita asumir un dejarse llevar emotivo. Ahora puede volar. Un beso.

Escenografía: tengo muy poca imaginación para muchas cosas, y en particular para interpretar los planos trasladándolos a la realidad. No es una incapacidad total, por fortuna, pero el salto a la realidad tangible me descoloca siempre por un momento, me genera un tipo especial de tensión, que en el fondo es la del animal cazador ante una presa que hay que devorar. Me cambia el ritmo de la imaginación, hay un tumulto, una proliferación de temores y esperanzas ante lo nuevo. Empiezo, un poco confusamente, a orientarme. Mañana (hoy) volveré a la serenidad. Así ha sido.

Ayer todavía: Pelai nos ha convocado a José Luis, Víctor y yo para comer y concretar , más que nada, plazos de composición y grabación de música. Hay ajustes de fechas difíciles por diversas circunstancias, algunas que tienen que ver con dispersiones veraniegas y otras con el propio ritmo del trabajo de ensayos. Afloran algunas tensiones derivadas de la dificultad de compaginar ritmos diferentes: es, pues, en efecto, un problema musical. El ritmo de la producción, el de la música, el de la escenografía, el de la danza, el del teatro. Todos estamos experimentando con problemas nuevos, y no es fácil. Está bien que pongamos los problemas sobre la mesa (de un restaurante japonés). Hacemos un repaso rápido de todos los temas. Mi tensión se acentúa porque tengo que abandonar la reunión pronto por otro compromiso en la Expo, donde pasaré la tarde. Entre unas cosas y otras paso la noche inquieto, pero al mismo tiempo sé que encontraremos soluciones.

Ya hoy, 23, recupero la confianza en cuanto llego al ensayo. Como ya hablamos, Víctor reduce el tiempo de preparación y aborda enseguida el movimiento del coro, que sigue creciendo, y nuevas precisiones para "Vienen". Después, "A las armas". En la última hora, damos la bienvenida práctica a la estructura que me permite ver más claro dos escenas: "Grabando" (para la que al menos ya imaginaba utilizar la estructura) y "Liberté égalité fraternité" (para la que no lo imaginaba hasta verla). Buen avance para las dos escenas, con mucha aportación de Luis. Otro buen día. Hablamos con Luis y Víctor de ir planificando un poco más (siempre con flexibilidad) el trabajo de cada día. No hay que dejar que los plazos agobien, pero sí, con calma, tenerlos en cuenta.

A LAS ARMAS

A LAS ARMAS

Víctor en acción, dando armas coreográficas para la escena "A las armas".

FONDO ESCENARIO

FONDO ESCENARIO

Esta es la imagen de fondo seleccionada para la escenografía. Se trata de un plano de Los Sitios que se guarda en la Biblioteca Nacional. Para el espectáculo será impreso en un telón de fondo de pvc gris claro de 12 metros de ancho x 8 metros de alto.

22 DE JULIO

22 DE JULIO

Ya es casi 23, ha sido un día intenso, pero me tengo prohibido dejar de poner algo aquí ningún día, así que aprovecho los últimos minutos. Han pasado algunas cosas importantes que comentaré mañana más descansado. La más visible, dar la bienvenida a los elementos básicos de la escenografía, que ya tenemos. Gracias, Pepe, gracias, Saray. Empezamos una nueva etapa del trabajo.

21 DE JULIO

21 DE JULIO

Tenemos a Silvia de vuelta. Mañana intensa de preparación de danza para empezar la semana. Los ejercicios se van encaminando hacia la situación de "Vienen". Víctor vuelve a plantear hasta qué punto conviene coreografiar la escena sin que pierda vida. Creo que vamos comprobando que sí: la sensación de caos y confusión pertenece al espectador, pero no a los actores. En todo caso, partimos del material que surge en sucesivas improvisaciones y con observaciones de las tres personas del dios verdadero de la dirección se fijan actitudes, trayectorias, cambios de ritmo... Vamos estableciendo secuencias diferenciadas. Hay una, eufórica, de carreras circulares con diagonales intercaladas, que puede quedar menos sujeta. Cosas que pasan: después de unas primeras improvisaciones en las que parece que no sale nada útil, que el espíritu de lunes hace estragos, decidimos dejarlo para otro día, pero los actores deciden seguir. Lo hacen y de pronto la energía empieza a funcionar. Habíamos hecho otros planes para el resto de la mañana, pero cuando algo marcha hay que agradecerlo y dejarse llevar. La escena queda bastante a punto. En todo caso hablamos de reducir el tiempo dedicado a la preparación de danza en los próximos días para avanzar más en escenas que están queriendo abrirse paso. En el poco tiempo que nos queda retomamos "Ciega y muerta" . Insisto en lo que comentaba el viernes: hay que insuflarle mucha más vida. Propongo una improvisación sin ceguera ni muerte: dos mujeres que se increpan y se necesitan. Privilegiamos provisionalmente la agresividad, la exigencia mutua, que está en el texto. La desesperación también. Sobre la improvisación se muestra un giro en el que la iniciativa cambia bruscamente, ya no es Gema la que pide, sino Inma, que afectaba seguridad. En todo caso, ¿cuál es la demanda? Habrá que seguir con esa pregunta. De pronto la muerta me parece que sería como un oráculo al que la ciega acude para buscar respuestas. Las respuestas se le niegan, y ahí está lo esencial del conflicto. Quizá conviniera cambiar la situación, pienso sobre la marcha en una actitud más erguida de Inma, incluso sobre una especie de pedestal. Probaremos. Víctor sugiere una solución de compromiso, que pinta bien: mantener la posición inicial de Inma tumbada y que luego se vaya levantando como un espectro, como si su cuerpo siguiera abajo. Incluso Gema puede dirigirse a ese cuerpo imaginario. Otro día seguiremos, hay que irse.

TEATRO, POESÍA

 

Para volar un poco fuera (¿o no?) del seguimiento de los ensayos, copio y pego algunos párrafos de un artículo publicado en "Criaturas Saturnianas", revista de la Asociación Aragonesa de Escritores (Nº6, 2007).

"Hace mucho tiempo (quizá desde Artaud, quizá desde mucho antes) que la relación entre el texto y el teatro dista mucho de un matrimonio bien avenido. Hay, en cualquier caso, una fractura, un hueco, un vacío, un algo de incompleto, de irresuelto, que puede lamentarse o celebrarse. Me declaro partidario de celebrarlo. Es más, declaro que lo específico del goce teatral reside sobre todo en ese algo tembloroso que hermana en la indigencia a actor y espectador: una herida abierta, lo humano.

El teatro es lugar de paradojas, donde se miente para decir algo de verdad, donde se está en un filo entre soledad y compañía, donde el verbo se hace carne y el viento se lo lleva, donde lo real y lo ficticio pugnan sin éxito por obtener una inútil victoria en el combate... ¿Qué mejor hogar para la poesía?

La extensión de un cierto "naturalismo" como lingua franca de la ficción, propiciada por el imperialismo del cine y la televisión, conspira activamente contra la naturalidad con que la poesía, si se le deja, encuentra acogida en la convención teatral. Acontecimiento fronterizo, la poesía en el teatro tiene la virtud de sacudir la modorra en que la entera imagen de lo que es el teatro se acomoda.

El teatro es, o puede o tal vez debe ser, el lugar del respeto a la palabra. La palabra encuentra en el teatro un lugar privilegiado para ser preservada, rescatada, puesta por algún tiempo a salvo del barullo confuso de la palabrería cotidiana. Y también un lugar donde el vuelo de la imaginación puede, o tal vez debe, hallar un compromiso movedizo entre el flujo indomable del deseo más íntimo y la responsabilidad pública que un espacio y un tiempo compartidos convocan.

Una palabra verdadera abre todo el lenguaje y, en el mismo movimiento, lo clausura. En cualquier momento fulgura el esplendor inútil del teatro, que en su mismo borrarse dibuja una promesa: la promesa imposible de que haya un espacio de reconciliación del lenguaje y el mundo. El espacio vacío del teatro es el espacio que con más precisión acoge al mismo tiempo la realidad de la promesa y la irrealidad de su cumplimiento. El "mentir verdadero" (Louis Aragon) del teatro reside en el vacío que convoca: espacio sagrado, siempre a la espera de reverberar en la trágica alegría (García Calvo) que nos mueve a la vida.

Fuera de cualquier tentación de recetario, un mandato: no llenar, no saturar, no imponer. Y también: no ilustrar, no redundar, permitir que la acción y la palabra discurran paralelas, consentir sus fricciones, acoger de buen grado lo imprevisto, lo informe. Situarse antes de la forma, en el embrión, antes de que nada visible o audible se haya constituido. En lo innombrable. Aproximarse a lo real, eso que huye siempre, eso que (si no es por un instante, en un fulgor) sólo conocemos como huyendo, eso que matamos al nombrar. Encontrar atenuantes, ya que no coartada, a ese asesinato. Y así poder, sin culpa, gozar del crimen que nos humaniza.

Adelante con las paradojas: una escucha verdadera de la palabra nos exige poner por delante la conciencia del cuerpo del actor. La "respiración" del texto está determinada por la respiración, sin comillas. Es un cuerpo el que habla. Hay una voz, un oído: un cuerpo a cuerpo. Hay un espacio, un tiempo, que la voz señala. Aquí mismo, en ninguna parte. Todo el cuerpo habla, todo el cuerpo escucha. ¿Dónde está la frontera entre el habla y la escucha? El hablar de la poesía es ante todo un escuchar. Un modo de atención. Un aire.

Actuar de modo que se escuche algo que viene de lejos y aspira a llegar lejos: a lo común, a cualquiera que, siquiera sea por un momento, esté en disposición de sustraerse al ruido del parque temático global. A través de un hueco, una máscara, una distancia, una anomalía, un extrañamiento. Por fuera de los tontos consuelos del reconocimiento, de la identificación: Ah, mira, ése soy yo. Nadie es quien habla, nadie quien escucha. Algo circula."

 

18 DE JULIO

18 DE JULIO

Fatídica fecha conmemorativa. Ni caso.

Hiperbreve: mucho trabajo, pocas novedades.

Coro, mucho coro. Labor de detalles, una y otra vez.

Vienen. Siguen improvisaciones abiertas, reteniendo momentos.

Pablo Estella. El personaje está.

Sillas. Fijar y pulir.

Matar. Repaso, se mantiene.

Bodas de sangre. Repaso, temporización.

(Marie Laure hace primeras pruebas. Se vuelve a Francia, donde realizará el vestuario. Volverá a mediados de agosto para rematar. Seguiremos en contacto electrónico. Au revoir.)

17 DE JULIO

17 DE JULIO

Hoy sí que voy a escribir menos. También he trabajado menos por la mañana, he estado más de espectador, disfrutando de ver trabajar a Víctor. Ya quedamos ayer en dedicarse especialmente a bases de movimiento más marciales, más enérgicas, pensando un poco en "Vienen", un poco en "Matar", un poco en un momento sin texto, más puramente coreográfico, que funcionará como una especie de falso intermedio después de la escena de Agustina. En un momento de respiro después de un trabajo corporal fuerte, repasamos y precisamos con algunos cambios el texto del coro. Dedicamos un buen rato a "Vienen", que va cogiendo ritmo y forma. Luego "Matar", coreografiando la parte de los soldados, que funcionará en paralelo o contrapunto a la parte de la madre con Silvia (en zonas distintas del escenario). Un repaso a "Silencio": Merche ha traído un juguete de magia para llevar fuego en la mano, lo probamos, Gema se quema un poco, buscaremos soluciones técnicas. Con indicaciones de Víctor y Luis seguimos dibujando las actitudes corporales y las antenas de atención de la ciega. Víctor vuelve sobre "Bodas de sangre", que ya está prácticamente ultimada y será muy potente. Luis se va a otra aula a trabajar con Gema e Inma ("Ciega y muerta"). En mi papel de observador me paso a echar una ojeada: hay avances pero aún hay que seguir buscando el tono de la escena, que es delicado. Haremos improvisaciones olvidando las circunstancias de muerte y ceguera para encontrar una energía más suelta que luego pueda recogerse.

16 DE JULIO

16 DE JULIO

Ayer por la tarde (no sé si a pesar o a causa de haber sido un día muy productivo), me pasó por un momento algo que siempre parece que ha de pasar: por un momento, sin dejar el optimismo para el que hay motivos sobrados, me asaltó la presión del tiempo, la duda sobre si seríamos capaces, en el tiempo que nos queda, de acabar de ajustar como merece todo el material, tan rico y tan complejo, que vamos teniendo entre manos. Nada fuera de lo necesario y saludable. ¿Qué sería de un actor sin su dosis de pánico escénico? ¿Qué sería de un director sin conciencia de la complejidad de la tarea?

Me encuentro a los actores trabajando con Víctor en estado de gracia. He ido viendo sus progresos, pero hay, siempre también, algún momento en el que se percibe un salto de calidad. Hoy lo he visto. Me cuenta Víctor (yo he llegado más tarde) que han tenido una conversación acerca de la confianza en sus capacidades, de perder el respeto a esa frontera mental un poco tonta entre actor y bailarín. Una frontera para la que va caducando el pasaporte. Estamos en el buen camino de eso que, a falta de mejor nombre, se viene llamando "teatro-danza".

Trabajo intenso del cuerpo, explorando sus posibilidades y buscando siempre conectar con el mundo imaginario de los personajes, dando lugar a encuentros del movimiento con frases o situaciones del texto. Algunos aspectos del trabajo de Pedro e Inma me sugieren volver sobre la escena del Ebro y el mar. Hacemos en efecto una improvisación sin otra pauta que recobrar, ahora con el texto, algunas sensaciones del trabajo anterior. Aparecen algunos momentos que merecen fijarse y por otra parte avances en el funcionamiento de la relación. Hablamos de seguir intentando humanizar los personajes, sin perder su dimensión mitológica: un enigma sin solución teórica, que sólo se puede concretar en el cuerpo y en la voz que es del cuerpo, dejando a las palabras su trabajo de significar. En una segunda improvisación, en la que más que hacer propongo ir imaginando lo que se haría, organizamos algunos momentos, dejando aún la mayor parte abiertos.

Víctor continúa con Amanda y Javier desarrollando la coreografía desde el punto en que quedó ayer. José Luis ha traído su boceto de música, que funciona, a falta de precisar tiempo. Seguirán toda la mañana, una y otra vez, con una entrega admirable, hasta dejar terminado el esqueleto (dice Víctor) de toda la coreografía. No llego a ver el resultado final, porque inauguramos hoy la táctica, que seguiremos cuando convenga, de repartirnos en distintas aulas para trabajar unas u otras escenas. Luis anda un poco entre una y otra, siempre reparando en detalles significativos y proponiendo diferentes aproximaciones a las escenas.

Por mi parte trabajo con Gema en "Silencio". Desgranamos el ritmo y el sentido del texto y su relación con el espacio y el tiempo. Un comienzo lento y evocador, una parada, una suave maldición, una fatiga y una compasión acogedora. Le propongo probar con los ojos abiertos, centrándose precisamente en la mirada, muy atenta a todo. Así, al volver luego a la ceguera, está viendo mucho más (algo hay de Casandra). Hay que seguir precisando el funcionamiento de la cabeza, de los pies y de la mano libre. Pero el tono general de la escena está.

Palafox y Boggiero. Hablamos el otro día de la necesidad de destripar el juguete y eso empezamos a hacer. Vamos entrando en detalles de toda la primera parte, hasta la llegada del mensajero. Recuperamos analíticamente la matemática de la comicidad y seguimos precisando la relación entre ellos y con el público, cuya presencia y participación tiene que estar muy clara desde el principio. Más que atenernos a los personajes de la commedia dell'arte interesa centrarse en la propia situación de tablado en la plaza. Me doy cuenta de que lo más importante pueden ser, no los personajes históricos y ni siquiera su parodia, sino los actores: hay mal rollo entre ellos, el personaje de Pedro está harto de hacer esa función y el de Alfonso, aunque de mala gana, tiene que intentar sacarla adelante. Sobre ese "subtexto" la relación adquiere mucha más vida.

Hoy pensaba escribir menos y he escrito más. No hay que hacerse muchos planes.

No, no es una clase de autoescuela. Es un momento del trabajo coreográfico con sillas.

15 DE JULIO

15 DE JULIO

Víctor trabaja distintos tipos de ejercicios que se van centrando sobre todo en relaciones de pareja, jugando con salir del eje, ceder y acoger peso, conciencia de la totalidad del cuerpo propio y el de la pareja... Como horizonte inmediato más concreto está la coreografía para "Bodas de sangre", que habíamos quedado en trabajar hoy. No obstante, abordamos primero la coreografía con sillas que estaba apuntada, con idea de darle una mayor complejidad, dentro de que no ha de ser muy larga. Quedará en unos 30 segundos. Comentamos la posibilidad de que lleve música, y acabamos por desecharla. Mientras van ensayándola, se me ocurre que el tema de las sillas podría tener otro tipo de desarrollo en la escena de "El emperador", buscando algún juego que enlazara con la escena anterior ("Apocalipsis"), en la que me gustaría utilizar objetos y actividades cotidianas entre la gente, contrastando con la predicación del profeta. Veremos.

Luego nos centramos en "Bodas...". Volvemos a hablar brevemente sobre la cuestión que surgía hace unos días de hasta qué punto interesa partir del cuerpo, de la comprensión del texto, de las emociones... Coincidimos en que depende, y en todo caso la memoria y el "pensamiento" del cuerpo es siempre más fiable que la "loca de la casa", que llamaba Santa Teresa a la imaginación. Una vela a la santa y otra al cuerpo. En fin, planteo por si acaso una primera aproximación "no coreográfica" a la relación, centrándose en el texto y la mirada. Luis propone otra, en la que Javier está inerte en el suelo y es Amanda la que lleva la iniciativa. Bien. Dice Luis que probablemente el autor estaría de acuerdo. Creo que sí, que es probable. No se trata de tomarlo al pie de la letra, pero sí de dar prioridad a la iniciativa de ella, que sería la "protagonista" en la jerga de Strasberg.

A partir de ahí empieza el trabajo de coreografía de Víctor sobre la primera parte de la escena, muy centrada en el apoyo de la pared (Pepe, confiamos en que aguante). Hay buen entendimiento entre Javier y Amanda. Se van disipando pequeñas inhibiciones y la escena va cobrando mucha fuerza. Todo muy carnal y muy sutil a un tiempo, con una buena base emocional. La segunda parte (que dejamos pendiente) tendrá otro desarrollo espacial más amplio, saliendo de la pared.

Por último, vamos al monólogo de la madre. Vamos organizando la evolución de las emociones, proponiendo algunos gestos y pausas concretos. Partirá de una larga pausa, luego un avance lento hacia el público y mientras tanto habrá encontrado fuerzas para empezar a hablar, buscando interlocutores. Hay un momento de estallido emocional y luego, con un gesto abierto y sostenido ("ese espanto feliz de no ser nada") se produce un salto, de pronto sobra la carga emocional, ya no habla del presente sino de un pasado remoto, de otra persona que ya no existe.

Mar de dudas

Llevo unos días intentando publicar algo en este espacio, pero unas veces por cansancio otras por distancia y algunas últimas por incapacidad técnica (que soy un desastre con estos menesteres) no lo he hecho.

Pero, el viernes sí que envié algo que no llegó a salir por esos problemillas, hablaba de mi personal mar de dudas habitual en estos procesos y leyendo hoy los amenos relatos diarios de Mariano me doy cuenta del desarrollo lateral que llevo con la producción. Mientras estáis trabajando, bailando, sudando y creando humos de colores, aromas de sentimientos y gestos improvisados, yo me debato en si poner un grosor u otro de material o las visuales de un”palacio”.

En fin estoy deseando que mováis el humo a través de las paredes abiertas que os proponemos y tengamos ese choque que siempre existe cuando se entrega un espacio para vuestro espacio. Con suerte en una semana estaremos hablando de esto y así participaré de otra forma del juego.

Que la fuerza os acompañe, compañeros.

Pepe Melero

14 DE JULIO

14 DE JULIO

Hoy es la fiesta nacional francesa. (Recuerdo a Brassens: "La musique qui marche au pas, cela ne me regarde pas"). Estamos trabajando contra las fiestas nacionales, contra los entusiasmos patrióticos. Por la vida común. Buen momento para empezar el trabajo de Víctor. Bienvenido, amigo. (Ayer ya estuvimos reunidos en el estudio de José Luis, con Víctor y Silvia, escuchando y comentando músicas y repasando los esbozos de puesta en escena). Un aplauso para Silvia, que ha hecho un gran avance de preparación. Mañana se nos va unos días, a bailar por ahí. Traspaso de poderes: Víctor queda nombrado Ministro Secretario General del Movimiento.

Se pone enseguida a observar, a sugerir, a inventar, a organizar el movimiento, siempre en relación con las emociones. No deja de asombrarme la intensidad y la rapidez con la que actúa, resolviendo en unos segundos problemas complejos. Partiendo del boceto planteado por Silvia, trabaja sobre el coro inicial, que va cobrando vida por momentos. "En el cuerpo está la historia, en las manos las palabras", algo así dice, y lo vemos. Hay algo de imaginería sagrada barroca. Un ritual, una liturgia desacralizada para empezar a dirigir la atención del espectador hacia una temporalidad destilada, que servirá de fondo para ir ir sosteniendo derivas muy diferentes.

Una ojeada a la dispersión y cambio brusco de ritmo inmediatamente posterior ("Vienen"), que funciona, aunque habrá que organizarla en detalle. Algo empieza a organizar Víctor el final, para enlazar con "A las armas". De acuerdo con Luis y Víctor replanteamos la iconografía. El primer coro se forma en actitud heroica (Luis sugiere Iwo-Jima), formando una escalera a la que trepa Silvia. Ahora saltamos a un grupo escultórico romántico. Desde ahí se deshace dejando caer a Silvia: desmontaje del heroismo. Un apunte para la transición a la tertulia, que seguiremos desarrollando, enriqueciendo la coreografía de las sillas. Pasamos a la sucesión de escenas de madre, hijo y soldados, apuntando también bases para desarrollar. Ni Pedro ni Alfonso han hecho la mili: tendrán que practicar la instrucción, a estas alturas. Por último, una revisión de "Silencio", con algunas primeras precisiones. (Marie Laure está por ahí, siempre sentada en el suelo, observando, tomando notas, rumiando ideas. Hablamos brevemente sobre el personaje de Silvia, que se va concretando dentro de su abstracción. Creo que es un poco el Ariel de "La tempestad", un espíritu escurridizo, capaz de transformarse y generar tormentas o bonanzas. No tendría cambios de vestuario).

Hemos comenzado con buen ánimo una nueva etapa. Adelante.

DIVAGACIONES DE DOMINGO

"PUESTA EN ESCENA"

Qué palabro, el galicismo. Qué raro que no se pueda decir "ponedor en escena", que sería lo suyo, puestos a traducir. Como buen afrancesado, heredero (entusiasta en tiempos jóvenes, un pelín más escéptico ahora) de teóricos estructuralistas y post, no puedo dejar de emplear la expresión. Y sin embargo... Hay quienes separan (en castellano) "puesta en escena" y "dirección" como competencias distintas. No lo acabo de entender. Es verdad que parece que el galicismo apunta a los aspectos más intelectuales de la concepción del espectáculo, lindando con el germanismo "dramaturgia". Algo de eso hay, pero no linda menos con el trabajo de ensayos con los actores, así que prefiero usar "dirección", en buen castellano: dirigir no es ejecutar un plan, es señalar caminos y, desde luego, finalmente tomar decisiones, que para eso me pagan. Sí, finalmente es jugar a ser dios. Claro que dioses hay muchos para elegir, y conviene alejarse lo más posible del despótico Yahvé. En este caso, para complicar o facilitar las cosas, quién sabe, se trata de un dios uno y trino, como manda la doctrina, porque está Víctor y está Luis. Me temo que yo sería el padre, Luis el hijo y Víctor el espíritu santo. En fin, divagaciones de domingo.